Estiu del 37: Recuperando las fotografías de 13 carretes fotografiados en 1937

Hoy no vengo a hablar sobre ninguna cámara o película nuevas. Esta semana, me apetece compartir un proyecto que he conocido y que creo que os va a interesar...

La editorial valenciana Llibres de l’Encobert y la entidad Memoria y Libertad han puesto en marcha una campaña de micromecenazgo en la plataforma Verkami para sacar adelante dos nuevas publicaciones. Pero aquí, en Disparafilm, nos queremos detener en una de ellas, porque está llena de curiosidades y de carretes.

Me refiero a Estiu del 37 (Verano del 37), un fotolibro formado por las imágenes de 13 carretes que fueron disparados en 1937, en la retaguardia de la Guerra Civil, en la provincia de Valencia. ¿Y qué tienen de especiales estos carretes? Pues que sus fotografías las conocemos ahora.

Estiu del 37

Estiu del 37 es una maleta con trece carretes de fotos de la guerra que cuentan una historia de amor truncada por el fascismo, y que se recupera ahora, casi 90 años después. La historia de amor entre Julia y Arturo, que en 1937 viven en Chiva (València), donde se refugian de los horrores de la Guerra Civil. Lo harán con una cámara de fotos, con la que inmortalizarán el último verano en el que fueron felices. Al anarquista Arturo Lodeiro, el autor de la mayoría de las fotografías, lo fusilaron en el Cementerio del Este en 1940, el mismo día de su boda con Julia por poderes en la cárcel (no pudieron ni verse como marido y mujer), después de pasar por el campo de concentración de Albatera y penales como el de Yeserías, en Madrid. Tenía 35 años. Julia vivió hasta los noventa y uno.

Estiu del 37 es un álbum con una selección de las más de 600 fotografías que Arturo y Julia realizaron en la retaguardia durante el verano de 1937 y que ahora se han digitalizado y restaurado, mostrando la ‘normalidad’ de la vida cotidiana en un contexto de guerra.

Las preguntas que os vendrán a la cabeza, serán un montón. Algunas de ellas se las hice directamente al editor de Llibres de l’Encobert, José Camarillas, que las contestó en el programa de radio que hago junto a mi compañera Judit, Reenfoca2. Si os apetece escuchar la entrevista íntegra, la tenéis en este enlace. Otras, se las hice posteriormente, por correo, porque igual que yo, fijo que os ha entrado la curiosidad de saber más sobre la historia y las características de esos rollos.

¿Qué pasó con las cámaras y con los carretes? De las cámaras, poco se sabe. Solo, que alguna fue Leica, quizá una Leica IIIA. Arturo no era fotógrafo profesional, así que seguramente la cámara pertenecería a la CNT. De las películas, sí hay más información. Entre los carretes y trozos de negativos encontrados en otros tubos, hay rollos de marcas como Agfa (en su mayoría, Agfa Isochrom Feinkorn Film 18 DIN), Perutz o Ferrania Pancro C7. A pesar de ver cajas de la marca Kodak en la fotografía de arriba, las películas que guardan no son de esa marca. Como curiosidad, algunas fotos que se conservan de la época, eran copias en papel Agfa Brovira.

¿Por qué no se habían digitalizado hasta ahora? La historia de estos carretes responde a la época. Estuvieron escondidos en una maleta que viajó desde València a Alacant, Madrid, Brasil, Madrid de nuevo… Hasta llegar a Barcelona, donde los seguía conservando la familia. A la pregunta de por qué no se habían realizado copias en papel en el momento, José explicaba que, entre otros motivos, por miedo, por no comprometer a personas en un contexto de guerra, posguerra y represión hacia el bando republicano. Gracias al riesgo que corrió la familia escondiendo esas películas, ahora podemos ver unas fotografías familiares que cuentan la cotidianidad de vivir una guerra.

¿Y cómo se digitalizan unos carretes de 1937? Para responder a esa pregunta, he hablado con Joaquim Canal, del Laboratorio EGM de Barcelona, quienes han sido los encargados de llevar a cabo este titánico trabajo, una responsabilidad enorme para poder ver qué escondían esos carretes desde hace tanto tiempo. Joaquim me contó que, a pesar del tiempo transcurrido, los negativos estaban muy bien ordenados y cuidados, sin deterioro. En casos como este, trataron un material tan delicado (negativos y copias en papel de la época) con mucho mimo para tratar de conseguir el máximo partido de los originales y que las reproducciones luzcan lo mejor posible en el futuro libro.

Aproveché para preguntarle a Joaquim si peticiones como la de esta editorial son habituales, y me respondió que sí, que más allá de los archivos fotográficos, son muchas las familias que acuden para digitalizar negativos y copias de época para tener reproducciones actuales y preservar los originales. La conversación dio para mucho, y hablamos de otros encargos importantes con película fotográfica como protagonista. Salieron a relucir nombres de clientes que conocéis de sobra: Ramón Masats, Antoni Miralda o Manuel Outumuro, quienes también han contado con este laboratorio para tener nuevas reproducciones de sus negativos o producir sus exposiciones.

Volviendo a Estiu del 37, José me decía que le parecía un milagro que los resultados de la digitalización fueran tan satisfactorios, sobre todo en las fotos realizadas en exterior.

Por su parte, la familia está muy contenta porque, con estas fotografías, se han podido reconstruir algunos vacíos de la vida de Arturo y Julia que hasta ahora, se desconocían. Como por ejemplo, una visita de la pareja a Granollers (Barcelona), para verse con el hermano de Arturo, que era aviador en el ejército republicano. Aunque lo más importante es que estas imágenes van a servir para contar su historia, una historia que podemos tomar como universal y hacer justicia.

Si os apetece conocer más del proyecto, pasad por la campaña de Verkami a saber todos los detalles. Aunque han conseguido ya el 100% del objetivo, estáis a tiempo de participar y haceros con un ejemplar de Estiu del 37.

Nuria Cabrera

En la redacción de Disparafilm, echando de menos que las noticias lleguen por teletipo.

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